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El jiu-jitsu brasileño es un arte marcial hermoso y complejo. También es, por su propia naturaleza, un deporte en el que pasas horas empapado en sudor, pegado a otras personas, sobre una lona.
Si no te tomas en serio el mantenimiento de tu equipo, este puede convertirse rápidamente en un peligro biológico. Las infecciones por estafilococos, la tiña y ese inconfundible hedor a "gi agrio" son los enemigos de toda academia.
Cuidar tu equipo de jiu-jitsu brasileño no se trata solo de hacer que tus costosos kimonos duren más, sino que es una cuestión de higiene básica, salud personal y respeto por tus compañeros de entrenamiento. Aquí tienes la guía definitiva para mantener tu equipo de BJJ con una limpieza de nivel clínico y estructuralmente sólido.
Nunca, bajo ninguna circunstancia, dejes un gi mojado y sudado en tu bolsa de gimnasio o en un cesto de ropa sucia durante la noche. El interior oscuro, húmedo y cálido de un gi arrugado es un paraíso absoluto para bacterias y hongos.
La rutina: Tan pronto como llegues a casa, tira tu gi directamente a la lavadora.
La configuración: Lava siempre tu gi en agua fría en un ciclo suave. El agua caliente encogerá las fibras de algodón, deformará el cuello y convertirá tu kimono A2 perfectamente ajustado en una chaqueta corta.
El detergente: Usa un detergente líquido de alta calidad. Para semanas de entrenamiento intenso, añade un tapón de un desinfectante especializado para ropa deportiva o media taza de vinagre blanco puro en el ciclo de enjuague. El vinagre neutraliza naturalmente las bacterias que causan ese persistente y profundo olor a sudor sin dañar el tejido de algodón.
Nunca uses lejía: La lejía de cloro estándar destruye la integridad del tejido de algodón. Hace que la tela se vuelva quebradiza, lo que lleva a desgarros prematuros durante las sesiones de grappling intensas.
La secadora industrial es el mayor enemigo de los gis de BJJ. El calor elevado cuece las fibras de algodón, lo que provoca un encogimiento drástico, y puede derretir o deformar los insertos de caucho sintético dentro de la solapa.
El método: Cuelga tu gi en una percha resistente en un área bien ventilada, preferiblemente lejos de la luz solar directa e intensa (que puede decolorar los gis de colores con el tiempo).
El truco de la suavidad: Los gis secados al aire a veces pueden sentirse rígidos y ásperos, parecidos a un trozo de cartón. Para solucionar esto, espera a que el gi esté completamente seco, luego mételo en la secadora en un ajuste de "Aire Frío" (sin calor) con un par de pelotas de tenis limpias o bolas de secado durante 10 minutos. Esto suavizará el tejido perfectamente sin encoger la chaqueta.
Tus rashguards, pantalones cortos de compresión y licras están hechos de mezclas sintéticas como poliéster, nailon y elastano. Si bien estas telas son excelentes para absorber la humedad, son notorias por retener los olores corporales aceitosos.
Del revés: Siempre dale la vuelta a tus rashguards y licras antes de lavarlos. Esto permite que el detergente ataque directamente las células muertas de la piel y los aceites corporales atrapados en la superficie interior de la tela.
Evita los suavizantes: Los suavizantes de tela funcionan dejando una capa microscópica y cerosa sobre las fibras de tu ropa. En el equipo deportivo, esta capa obstruye completamente los poros que absorben la humedad de la tela sintética, atrapando bacterias y sudor dentro de la camiseta permanentemente.
La bolsa de lavado: Considera lavar tus rashguards dentro de una bolsa de lavandería de malla. Esto evita que la delicada tela sintética se enganche con las ásperas correas de velcro de los pantalones cortos de tus compañeros de entrenamiento o de tu propio equipo.
Existe un viejo y arcaico mito en las artes marciales de que nunca debes lavar tu cinturón porque eso elimina tu "conocimiento" o "experiencia".
Dejemos ese mito de lado ahora mismo: Lava tu cinturón. Tu cinturón toca las mismas colchonetas, cuerpos y fluidos sudorosos que tu chaqueta de gi. Si no lo lavas, tu cinturón se convierte en un vector activo para infecciones cutáneas. Tira tu cinturón a la máquina junto con tu gi (se puede secar al aire de la misma manera).
No sirve de nada meter un gi impecable y con olor fresco en una bolsa de gimnasio que no se ha limpiado en seis meses.
La limpieza: Una vez a la semana, abre completamente tu bolsa de gimnasio, rocía el interior con un spray desinfectante seguro para la piel o límpialo con un paño de microfibra húmedo, y déjalo secar completamente al aire.
Los absorbentes: Mantén un par de insertos de madera de cedro, bolsas desodorantes de carbón o bolas básicas para zapatillas dentro de tu bolsa de gimnasio en todo momento para absorber activamente la humedad residual y neutralizar los olores entre viajes a la academia.
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Tipo de equipo |
Temperatura de lavado |
Aditivos a evitar |
Método de secado |
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Gi/Kimono de algodón |
Agua fría |
Lejía de cloro |
Secado al aire/en tendedero |
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Rashguards y licras |
Agua fría/tibia |
Suavizante de tela |
Secado al aire o a baja temperatura |
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Cinturón de BJJ |
Agua fría |
Calor alto |
Secado al aire |
Al establecer una rutina de higiene inquebrantable, te asegurarás de que tu equipo se mantenga blanco, tus colores vibrantes y tus compañeros de entrenamiento siempre estarán felices de aceptar un combate cuando subas a las colchonetas.
¿Tienes una estricta rutina de lavado inmediato después de clase, o has estado luchando contra ese persistente olor a "gi agrio" con un truco de limpieza favorito?
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